lunes, 3 de octubre de 2016

The happiest days of our lives

“Welcome my son, welcome to the machine
What did you dream?”
Pink Floyd, Welcome to the machine


Fueron casi tres meses de espera para que llegara el 28 de Septiembre, o más bien el concierto que Roger Waters en el Foro Sol. ¿Y qué decir?, fue un señor concierto, “otro pedo” diría al final. Pues bien, es 30 de Septiembre y parece que sigo allí, jamás en mi vida imaginé que pudiera verlo en vivo, o tal vez sí, son de esos eventos en los que uno espera todo y a la vez nada. Estoy aún fascinada con lo que viví, con la experiencia que tuve en cada uno de los temas que tocó Roger, son cosas que no puedo describir tan fácilmente, el simple hecho de haberlo escuchado en vivo me cambió algo, a eso le incluyo todo lo que pasó antes y después del concierto.

Miércoles 28 de Septiembre, por la tarde llegué a la Ciudad de México,  el día estaba nublado y con muchas posibilidades de lluvia (al final llovió con ganas), no había muchas esperanzas de que se despejara el día. Salí al Foro Sol con mis primos, estaba lloviznando, nos enchamarramos, eso no sirvió mucho porque “escurridos” llegamos al lugar, teníamos los nervios a mil, la emoción a full, ninguno podía dejar se sonreír, sabíamos que escucharíamos las canciones que desde pequeños conocemos (sí, porque el gusto por Pink Floyd se lo debo a mi tío) pero no teníamos idea de lo que pasaría. Ellos estarían en la sección general, así que los acompañé hasta su acceso y después yo me dirigí a las gradas, empezó la cuenta regresiva.




Faltaban dos horas para que diera inicio, o una hora, no recuerdo, solo sé que fue una espera que se me hizo muy larga; afortunadamente no me aburrí mucho, uno se entretiene viendo como va llegando la gente o como se tratan de cubrir de la lluvia, incluso buscando a mis primos en la sección general. Dieron las  nueve en punto y encendieron la pantalla que luego de unos minutos la apagaron, fue algo así como la primera llamada; de nuevo volvieron a encender la pantalla y a apagarla, segunda llamada; entonces la tercera vez que encendieron la pantalla empezaron a escucharse los efectos de “Speak to me” y dio inició. Fantástico.  Aún tengo esa sensación de emoción en el estómago o más bien todo el cuerpo. Me sorprendió bastante, cada uno de los temas estuvo a un nivel espectacular, “Time”, “Breathe”, “Money”, “Us and them” y “Feraless” son de mis favoritos, me hicieron volar literalmente. Cuando sonó “Shine on you crazy diamond” se me hizo la piel chinita y todos los sentimientos se me cruzaron. Desde “Welcome to the machine” hasta “Another brick in the Wall” fue la locura total, todo el Foro Sol estaba extasiado, entre el espectáculo de la pantalla, las luces, los sonidos de los instrumentos, la voz de Roger, los coros y el discurso político (que muchos agradecemos), se escucharon gritos aislados, ovaciones, el público ya estaba entregado a Roger y a sus temas. La paranoia siguió con “Run like a Hell” y “Brian Damage”, apareció el prisma emblemático, los colores de “The Dark Side of the Moon” iluminaron el cielo y el foro. El cierre para mi no tuvo madre, fue “Comfortably Numb”, un tema que me ha acompañado mucho tiempo (es una de las primeras canciones que escuché de ellos) y confieso que derramé algunas lágrimas, la emoción fue bastante. En fin, fue “otro pedo” el concierto, algo muy diferente, algo que no me esperaba y que no sé si se repetirá pero que no olvidaré. Salí feliz del Foro Sol.


Al final me reencontré con mis primos, todos estábamos maravillados, sin palabras. Ni la lluvia torrencial que se desató unos minutos después nos borró la sonrisa, ni la felicidad. En pocas palabras, fue una noche maravillosa.

Gracias, Roger Waters
Roger, thank you for the happiest days of our lives.
Yola Reyes
30/09/2016 

SetList (28/09/16)
-Speak to Me
-Breathe
-Set the Controls for the Heart of the Sun
-One of These Days
-Time
-Breathe (Reprise)
-The Great Gig in the Sky
-Money
-Us and Them
-Fearless
-Shine On You Crazy Diamond (Parts I-V)
-Welcome to the Machine
-Have a Cigar
-Wish You Were Here
-Pigs on the Wing (Part 1)
-Dogs
-Pigs (Three Different Ones)
-The Happiest Days of Our Lives
-Another Brick in the Wall (Part 2)
-Mother
-Run Like Hell
-Brain Damage
-Eclipse
Encore:
-Vera
-Bring the Boys Back Home
-Comfortably Numb 

domingo, 3 de julio de 2016

30 años de Giros

 “Y será, y será un fuego, un pantallazo, un rayo de luz conmovedor, 
una tormenta, una música infinita…”
Fito Páez, DLG

Ya pasaron poquito más de dos semanas de aquella noche en la que Fito Páez (el flaco de nuevo) ofreció un recital con motivo del 30 aniversario del álbum Giros. Estuvo de locos, ésa es mi conclusión, no solo el recital, sino todo el día, aquel Jueves de Giros.
Sinceramente creí que Páez no iba a traer la gira a México, se me hacía una posibilidad muy remota, tal vez porque pensaba que era algo demasiado “argentino”, pero llegó y fue fantástica. Recuerdo que en Mayo compramos los boletos vía preventa, mis amigas y yo parecíamos unas maniacas y, literalmente, detuvimos nuestras actividades para hacer la compra, la consigna fue “quien tenga los mejores lugares los compra”.

Llegó el Jueves 16 de Junio, por suerte para mi este semestre mis jueves los tengo libres y me di el tiempo de irme temprano a la Ciudad de México, tenía la inquietud de visitar el Museo Nacional de Arte (por enésima vez en el año) para ver la exposición “Donación de la familia Maples Arce Vermeersch” o “Estridentistas en el MUNAL”, y es que con este movimiento tenía algo pendiente, resulta que por esas fechas leía “Los detectives salvajes” de Bolaño, en el que narra las aventuras (o desventuras) de Ulises Lima y Arturo Belano en su búsqueda por Cesárea Tinajero y los estridentistas, libro que, en pocas palabras, me voló la tapa de los sesos, deberían leerlo. Ya me desvié, decía, fui a ver la exposición, además de recorrer las otras salas del museo, es un lugar espectacular.

Terminado el recorrido cultural fui a buscar a mi amiga fitera a su trabajo, ahí en la calle de Hamburgo, quedamos para ir a comer y después de eso irnos al Teatro Metropolitán donde veríamos a otra amiga fitera para irnos a tomar unas birritas antes del recital, y ahí mismo nos encontramos a un absolutero muy querido que no veía desde el recital de Pachuca. Los reencuentros son buenísimos, se prestan para platicar, para reír, para comer, para tomar café, para reírse otra vez, para tomarse fotos, para actualizarse, para tomar birra, para cantar antes del recital, para decir tonterías y reírse de nuevo, para confesar algunas cosas, etc. Tengo que decir que con ellas dos (fiteras) he ido a un montón de conciertos de este flaco, además de que hemos compartido muchas cosas que solo en esas amistades raras puedes encontrar, las adoro. Aquí cito a Roberto Bolaño "En México la gente se conoce en los lugares más inverosímiles." 

Casi quince minutos después de las 20:30hrs Fito Páez salió al escenario del Metropolitán, sonriente, divino y lleno de energía, dio la bienvenida, nos advirtió que el setlist de la noche sería (mayormente) ochentero, y se arrancó tocando Giros, no la canción, el álbum completo, exquisito; fue increíble escuchar temas como “D.L.G.”, “Alguna vez voy a ser libre”, “Tres agujas”, “Instant-taneas”,  “De 1920”, “Dame un talismán”, “Fue amor” y un montón. Para mi fue un Fito diferente, un Fito alocado, un Fito hippie, un Fito ochentero que nos regaló canciones que necesitábamos. El momento más emotivo fue en “Y dale alegría a mi corazón”, ése lo tengo grabado, lo recuerdo y la piel se me enchina, todo el teatro coreándolo, hubo un momento en el que se escuchaba a la gente cantar, en el que el mismo Fito nos veía asombrado por lo que pasaba, en el que el ambiente se sentía como en un sueño, como si todos los problemas del mundo se hubiesen ido, el amor se apoderó de todos, y así cerró la primera parte. El cierre me dejó sin palabras, sonó “El amor después del amor”, “Brillante sobre mic “ y ésa que para mi es un himno a la vida misma, “Mariposa Tecknicolor”, cuando todo parecía terminar de pronto interpretó “Popotitos”.

En resumen, el recital me dejó sin palabras, emocionada, llena de energía, “a full”, no podía quitarme de la cabeza, no he podido, todas las canciones que escuché, ya no es lo mismo escuchar el disco de Giros porque me movió muchas cosas, tanto que aquella noche ya no dormí, el viernes parecía zombie, hay días en los que mis pensamientos se pierden en aquellas canciones, en lo que sentí y en lo que viví. De nuevo, gracias, Rodolfo, por el maravilloso recital, por compartir contigo esta gira que, al menos para mi, fue bastante significativa.

Última nota: para no romper la tradición, después del recital fuimos por unos tacos callejeros, acompañados de una buena charla.

Yola Reyes
03/07/2016




domingo, 19 de junio de 2016

Pachuca en tres días

“vayamos por ahí por a la deriva
y no leamos las noticias que traen los diarios…”
Fito Páez, El mundo de hoy.
Es 19 de Junio del 2016 y apenas estoy escribiendo un intento de crónica de algo que pasó hace poco más de dos meses, así que disculpen si no cuento todo con pelos y señales, además a eso hay que añadirle que tengo en la cabeza el recital de Giros 30 Años que Fito Páez dio hace tres días, del que también haré una publicación. En fin, no tengo idea porqué no escribí nada al respecto, seguramente fue por trabajo o simplemente porque en ese momento no me nació, aunque no es que no merezca un texto, lo merece, y justamente por eso lo estoy haciendo.

Primeramente fue un viaje no planeado y anticipado, que terminó como una cita ciegas y un reencuentro con amigos, explico, sinceramente no me acuerdo quién fue el que me dijo que Fito Páez (si, él siempre es el pretexto) estaría tocando en la Fiesta del Viento en la bella airosa, no hice muchas olas por el evento, pues investigué y las primeras pistas indicaban que uno debía ser de Pachuca, o de Hidalgo o vivir allá, para tener boletos, le dejé de dar importancia, pero no de prestarle atención, hasta que anunciaron que regalarían entradas para gente foránea, la condición era cambiar la foto de perfil del Facebook, tomar una captura de pantalla e ir a recogerlos a una mueblería de DF, cuyo nombre ni me aprendí; fue entonces cuando empecé a planear el mini-viaje.

Fue rápido todo, conseguir el hostal, tener los boletos en mano, comprar el pasaje del autobús, en realidad no tuve mucho que batallar, además de que contacte a un par de mochileras que conocí vía Facebook que también iban para allá y coincidimos en el lugar que elegimos para dormir, a ellas las encontré en la terminal, fue un encuentro bastante extraño, a pesar de no conocernos nos entendimos, platicamos de viajes, música, trabajo, conciertos, tonterías y no sé qué más mientras abordamos un taxi al centro de Pachuca, lugar donde caminamos y caminamos hasta hallar el “mentado hostal” que no tenía letrero o algo que lo hiciera visible (dimos como tres vueltas y nada), cosas que pasan. Una vez instaladas fuimos a comer (creo), dimos una vuelta por el centro (súper chiquito) y nos fuimos al parque David Ben Guirón para ir a ver a Natalia Lafourcade, y me divertí un montón, canté las que me sabía y disfruté de su música. Al terminar pasó algo muy curioso entre preguntas de dónde podíamos ir a tomar algo, algún bar o parecido, terminamos en un OXXO tomando agua simple y riéndonos por simplezas, horas después partimos al hostal.

El Domingo, ni nos despertamos temprano, ni alcanzamos a ir a los prismas, ni queríamos levantarnos, ni nada parecido, desayunamos y nos sentamos en el cuartito del hostal a platicar hasta que decidimos ir a conocer lo que faltaba, fuimos a un par de museos, a una galería y a un parque, fue cuando una amiga absolutera me dijo que ya iba camino para allá. Se podría decir que fue un reencuentro, desde noviembre no la veía, y lo celebramos comiendo pastes y, creo, tomando jugo de algo. Los pastes estaban sabrosos.

Faltarían como tres o cuatro horas para lo de Fito Páez y las chicas mochileras se despidieron de nosotras, debían regresar a casa. Mientras tanto, dos absoluteras (nosotras) tomamos el tuzobus (algo bien parecido al metrobus pero sin gente) y nos dirigimos al Parque David Ben Guirón, fueron como 20 minutos de camino, llegamos y entre pláticas, chistes y chismes (obvio) dimos vueltas por el lugar, hubo selfies y hasta un accidente que casi me descalabra. Conforme daba la hora indicada nos fuimos acercando al lugar donde sería el recital, recuerdo que tocaban los de Monocordio cuando un amigo de ella (otro absolutero) nos encontró junto con otra chica (absolutera y también fotógrafa), fue bastante divertido porque entre que estábamos desesperados y hambrientos la pasamos bien. Casi a las nueve de la noche fue que empezó a sonar la canción de “Rock and Roll Revolución” y Fito sobre el escenario, qué puedo decir del concierto, lo que digo cada que voy a uno, lo disfruté bastante, tocó los temas, llamémosles clásicos, “11 y 6”, “Dar es dar”, “Margarita”, “Ciudad de Pobres Corazones”, “Cadáver exquisito”, “Un vestido y un amor”, “Circo Beat”, “Yo te amo”, y cerró con “Al lado del camino”, un cierre espectacular, la gente ya se estaba yendo cuando empezó a cantarla, locos todos, contagiados con esa energía que Rodolfo trae. No olvido a una familia que estaba unos pasos detrás de nosotros no dejaba de vernos porque parecíamos unos locos, cantábamos todas las canciones, casi podíamos adivinar el tema siguiente y hasta comentábamos algunas cosas referentes al tema.

Después de recital pasamos por otra aventura, sería de media noche, la verdad no sé muy bien, pero escuchamos que alguien tocó la ventana del hostal, esperábamos que el encargado abriera pero no fue así, tras una deliberación express decidimos abrir, pues vimos que era la absolutera fotógrafa seguida de dos chicos, que a las tres nos parecieron un tanto pesados, y lo fueron, hicimos caras, comentarios, incluso les insinuamos que se fueran pero estos chicos no entendían o no querían entender. Cuando por fin logramos deshacernos de ellos fue porque se les dijo de manera directa, “váyanse”. Asustadas aún, matamos el tiempo intercambiando anécdotas fiteras y no fiteras, y sobre todo, me emocioné mucho de conocer a alguien fue fotógrafa de Fito Páez, que me dio consejos y me animó a seguir disparando, no supe en que momento nos quedamos dormidas, pero despertamos con una sonrisa en la cara, teníamos la adrenalina del concierto a todo lo que da. 

Finalmente el regreso cada quién lo hizo por su cuenta, aquel Lunes llegué a Toluca cansada pero contenta, con nuevos amigos, nuevas experiencias y mucho que contar.

Yola Reyes
19/06/2016