lunes, 7 de enero de 2013

Desempleo, currículum y desesperaciones


Empiezo a escribir esto semanas después de quedar desempleada de dicha empresa que no diré nombre y las causas son menos importantes, pero son las mismas con las que se excusan la mayoría de las empresas “cumples el perfil pero…” y podemos agregar cualquier tipo de adjetivo que por mínimo que sea es un trampolín para no gustarle al jefe o al seleccionador.

Siempre me he preguntado cuál es perfil qué buscan aquellos que están en el área de Recursos Humanos y Capacitación, el perfil exacto, en las entrevistas a las que he ido (o tenido oportunidad de ir) buscan alguien con el perfil para el puesto y preguntan cuáles son las metas, cuáles son sus sueños, cuáles son sus distracciones, qué hace en su tiempo libre, qué tiene como interés social, qué ha hecho a lo largo de su vida y qué esperas de la empresa; como cualquiera que va a una entrevista de trabajo respondes de una manera que te parece coherente, se intenta expresar la respuesta más humanamente posible. Y entonces la incertidumbre, la desesperación de no saber si te llamaran o te quedarás esperando, de no saber si fuiste buen candidato o hubo alguien mejor (o peor) para ése lugar, tantas preguntas vienen a la cabeza y la mayoría no vienen con respuesta incluida. Incluso hay dudas sobre si éste es tu verdadero camino profesional.

Hace un par de semanas vi una película que llamó mi atención (El hombre que corría tras el viento), en especial un pequeño monólogo que (a continuación podrán leer) interpreta el protagonista (Ismael Serrano), un monólogo que quizás incluya todas las carencias humanas del sistema laboral y de reclutamiento, con el cuál estoy (sin llegar a ninguna duda) totalmente de acuerdo y que creo tiene algo que ver con la situación que estoy viviendo y describí en los primeros párrafos; por esto lo quiero compartir con ustedes.

¿Cómo hacer un Curriculum?
(Wislawa.Szymborska)

¿Qué hay que hacer?
Escribir la solicitud y anexar el currículum,
sin importar lo largo de la vida el currículum ha de ser breve,
se rige en la consistencia y elegir bien los hechos,
cambiar paisajes por direcciones y recuerdos borrosos por fechas fijas.
De todos los amores sólo el del matrimonio y de los hijos,
nada más que los nacidos.

Importa más quién te conoce y no a quién has conocido,
de tantos viajes sólo los internacionales,
pertenecer a algo y no al por qué,
menciones honoríficas sin su razón,
escribe como si nunca hubieras hablado contigo
y pasarás de largo.

No hables de perros, gatos, pájaros, aromas,
los recuerdos, los amigos, los sueños;
más sobre el precios, menos sobre el valor,
mejor el título que el contenido,
mejor la talla de tus zapatos que a dónde llevan.

A quién te supones que eres, anexar una foto;
la oreja descubierta, lo que importa es su forma
y no lo que oye y ¿qué es lo que oye?
el estruendo de la trituradora que destruye expedientes...

Y sí, hay veces que también, cómo el protagonista de la película, quiero irme al Sur para empezar de nuevo.