domingo, 11 de noviembre de 2012

Caprichos literarios

"Los libros son pacientes cuando nos cuesta entenderlos, 
nos permiten repasar las partes difíciles tantas veces como queramos 
y nunca critican nuestros errores." 
Carl Sagan

Lo único que se escuchaba era el sonido de las hojas del libro que cambiaban cada cierto tiempo, su respiración iba acelerándose y tranquilizándose según el curso de las palabras que leían sus ojos, los sentimientos se mezclaban en todo su cuerpo; miedo, odio, amor, impotencia, todos iban y venían conforme el capricho de las letras.


Sus ojos no podían dejar de leer, su mente estaba ya divagando en aquel lugar, un lejano país donde ocurrían cosas extraordinarias. Podía sentir los nervios a flor de piel, la historia estaba en el punto más crítico y sus manos sujetaron con fuerza el libro, como si eso ayudara a que el personaje del libro saliera del problema en el que el autor lo había metido.

Dos horas llevaba con los ojos fijos en el libro, cambiando las páginas cuidadosamente, dejando que su mente se olvidara de la realidad y entrara a la caprichosa historia que le contaban las letras que algún autor ordeno a su gusto. Incluso la boca se le secó por la desesperación de saber que sería de aquellos hombres que atraparon cerca de las calles oscuras descritas en el libro.

Es un libro caprichoso, dijo una parte de ella aferrándose a la realidad por un instante. No podía dejar de leer, levantar la vista era imposible, necesitaba terminar aquel capítulo o si le era posible, pensó, terminar el libro.

Finalmente leyó la última palabra, el último signo de puntuación; el libro aún estaba abierto, los ojos fijos en la hoja como tratando de reconstruir lo leído, su corazón se tranquilizaba. Respiro hondo, cerró con mayor cuidado el libro, suspiro, sacudió su cabeza y se puso de pie.

-Vaya.-dijo mientras se acercaba a la ventana aún con el libro en mano.-Se ha hecho de noche tan rápido.-y cerró la cortina.-Y tú tan caprichoso como siempre.-habló a su libro al momento que lo guardaba en el librero.

Yola Reyes (Noviembre 2012)