miércoles, 22 de febrero de 2012

22 de Febrero, 1913. Lecumberri.


22 de Febrero de 1913, 99 años del asesinato del presidente Madero y del vicepresidente José Ma. Pino Suárez a manos del general Blanquet atrás de la penitenciaría de Lecumberri. Madero y Pino Suárez engañados con la promesa de que se les iba a perdonar la vida y serían trasladados a Veracruz dónde partirían en un barco para salir de México renunciaron a sus respectivos cargos.

"Cardenas en una de sus varias versiones (dio al menos cuatro) contará: << Ese día como a las seis de la tarde, me mandaron llamar a los salones de la Presidencia...>> y en el Salón Amarillo ( o en la Comandancia Militar) se entrevista primero con el general Blanquet quien le dice que el país necesita de un servicio de él (...).
-No se haga de remilgos, que no ha de ser la primera vez que despache usted a un hombre.
Cárdenas diría que le contestó:
-Sí, mi general, pero no de ese tamaño.
-Pues bastante chaparrito es.
(...)
Cárdenas aceptó la comisión, pero dijo que quería oír la orden de voz del presidente Huerta. (...) Cárdenas preguntó si sólo habrían de morir los tres y Huerta le dijo:
-Bueno, pues que se quede Ángeles, pero a los otros dos hay que matarlos hoy mismo sin falta." (Temporada de Zopilotes, Paco Ignacio Taibo II).

Madero confió ciegamente en Huerta, y desconfió de sus allegados, esto fue lo que realmente provocó su asesinato. El presidente Madero se decía continuamente que su único error fue querer contentar a todos, y vaya que lo fue.

Estando en la Intendencia de Palacio Nacional, junto con Ángeles y Pino Suárez, Madero recibe la noticia de que su hermano Gustavo ha sido asesinado, se dice que el presidente lloró toda la noche la muerte de su hermano. Fue la última vez que vio a su esposa y a su madre.

"Al llegar a la Penitenciaría se detuvieron los autos -en el de atrás, un Packard gris, iba Pino Suárez.- y Cárdenas se bajó a hablar con Luis Ballesteros, a quien Huerta nombró el día anterior director del establecimiento del penal "para que te recibiera". (...) Cuando regreso Cárdenas le preguntaste a dónde iban (...).
-A entrar por la parte de atrás de la Penitenciaría-contestó casi sin mirarte, haciendo una seña al chofer, quien lo observaba por el retrovisor.
-Por la parte de atrás no hay puerta-replicaste, con un hilito de voz que quizás él ya ni te escuchó." (Madero, el otro., Ignacio Solares).

Casi inmediatamente, como lo cuenta Cárdenas, le disparó, dos tiros, al presidente Madero.

"Pino Suárez, que va custodiado por Rafael Pimienta, escucha los disparos y se resiste a bajar. A punta de pistola Pimienta lo obliga. El vicepresidente trata de correr y Pimienta le dispara, hiriéndolo. Pino Suárez le grita << ¡No me tire! ¡No me tire! >>, tropieza con un tubo que estaba al borde de una zanja y cae al suelo, quebrándose una pierna. (...) Cárdenas le vaia el cargador, Pimienta también le dispara. La autopsia revelará que Pino Suárez tenía trece impactos de bala." (Temporada de Zopilotes, Paco Ignacio Taibo II).

Y allí detrás de la Penitenciaría de Lecumberri quedarían los restos de la democracia.

"Y el 22 de febrero los militares asesinaron al presidente Madero.
Luz Corral cuenta que, al saberlo, Villa, "chispeantes los ojos, se golpeaba el pecho, se mesaba los caballos y lanzaba la injuria procaz y fuerte: ¡Traidores!". Ese mismo día, un Villa lloroso que juraba venganza subió al techo de su casa, abrió las jaula de sus palomas y salió de El Paso." (Pancho Villa: Una biografía narrativa., Paco Ignacio Taibo II).

Después de las 11:00 pm el sueño democrático que inició Pancho Madero, contagiado a tantos otros tiempo atrás, quedo derramado de sangre detrás de la Penitenciaría de Lecumberri, dejando un país inestable con fracciones revolucionarías y conservadoras, desatando una guerra en la que nadie sería el ganador, una guerra que hasta la ficha le ha costado la vida a millones de mexicanos.

"(...) fueron esos malos mexicanos los verdugos más encarnizados de los libertadores (...)" (Francisco Y. Madero, La Sucesión Presidencial)








domingo, 19 de febrero de 2012

Febrero 19, 1913. La Ciudadela


19 de Febrero de 1913, durante la madrugada muere frente a la estatua de Morelos don Gustavo A. Madero después de ser torturado y humillado por horas. El hermano del "apóstol" de la democracia pierde la vida a mano de los alumnos del colegio militar y generales huertistas.

"Finalmente, Victoriano cedió parcialmente y envió a Gustavo Madero y al intendente Adolfo Bassó, custodiados por el teniente Revilla, con la orden de que fueran entregados personalmente al general Mondragón" (Temporada de zopilotes, Paco Ignacio Taibo II) , Felix Díaz dijo al capitan Zurita "Háganles lo que le hicieron al general Ruíz".

Y fue el final de uno de los hombres más sensatos de la revolución, de aquel que logró adivinar la traición de los generales a su hermano, Gustavo asustado se sujeto del marco de una puerta y trato de convencerlos, pero sus gritos no sirvieron de nada, un aspirante del colegio militar le dio un tiro hiriéndolo y lo sacaron al patio de La Ciudadela.

"Casi a rastras, Gustavo fue conducido por un pasillo oscuro -que para él ya era el primer pasillo de la muerte- a la plaza frontera, bañada por la luz lechosa de una luna redonda y amarilla. En su rostro era bien claro el terror." (Maderlo, el otro, Ignacio Solares). A empollones, entre burlas, gritos y golpes fue sacado al patio de La Ciudadela dónde lo esperaba un grupo de soldados ebrios que se abalanzaron sobre él llevándolo hasta la estatua de Morelos.
"-No, por favor-dijo Gustavo mientras intentaba subir las manos, que tenía atadas, para protegerse el rostro.
-¡Ojo Parado cobarde! ¡Ojo Parado cobarde!- gritaban a coro." (Maderlo, el otro, Ignacio Solares)
Cecilio Ocón entonces sugirió que don Gustavo no debía morir tan pronto, "Que sufra primero"
"Un capitán que estaba borracho sacó su pistola y disparó. Tras él, otros soldados hicieron fuego sobre el cuerpo con sus fusiles." (Temporada de zopilotes, Paco Ignacio Taibo II)
"Su último grito, fíjate, fue: 'Mamá, mamá', mientras las burlas continuaban:
-¡Ojo Parado llorón! ¡Pinche ciego cobarde!
Ya en el suelo le propinaron puntapiés y lo hirieron con bayonetas" (Maderlo, el otro, Ignacio Solares)
No satisfechos con las crueldades hechas a Don Gustavo, mutilaron el cuerpo, lo cubrieron de estiércol y lo desnudaron, también le despojaron de sus pertenencias. Según fuentes el cadáver presentaba 37 heridas. Gustavo, era un hombre sano, tardó en morir.

A las 3:00 am del 19 de Febrero, el hombre que advirtió sobre el golpe de estado murió a los pies de Morelos, dejando tras de sí un ideal por el que luchó junto a su hermano. Duele en la historia este tipo de actos, estas traiciones cobardes por parte de un general borracho y sin juicio.

"Le diste una palmada en la espalda y le dijiste que debías prepararte para ir a Palacio. ¿Imagínate que era la última vez que lo veías? Algo intuías y te llenaba de angustia. (...) Por eso la última frase que escuchó Gustavo de tus labios fue una frase de aliento.
-Verás que en la noche estamos festejando la caída de los 'ciudadelos'." (Maderlo, el otro, Ignacio Solares)

martes, 7 de febrero de 2012

NINI-Reflexiones ,

Hace ya casi una semana que soy lo que en mi país se le conoce como NINI (ni estudia ni trabaja), o más bien yo le diría, una desempleada más por cuestiones que son aleatorias. La verdad es que estos días he sentido como si tuviera unas vacaciones, unas largar y extrañas vacaciones, si bien es cierto que no he dedicado mi tiempo a “perderlo”, debido a que trabajo sobre mi proyecto para la titulación, hago trámites personales y envío CV’s a lugares dónde me interesaría entrar a trabajar, es extraño encontrarse en una situación así. ¿A qué me refiero? A estas vacaciones “obligatorias” que las cuestiones laborales y de mercado me han hecho tomar. En fin, cómo lo dije, es sumamente extraño y aterrador, muchas veces, encontrarse con qué ya no te levantarás estresado, temprano, somnoliento para ir a lo que consideré (miles de veces) una maldita rutina. Hoy, a casi una semana, estoy segura de que lograré las cosas con mi esfuerzo (aunque suene trillado), las oportunidades no vendrán y hay que salir a buscarlas, y es duro, eso deben creerlo.

¿Qué haré? Seguir enviando CV, apostarle a un negocio propio, sacar el título, el proyecto, aprender sin fijarme algún límite (en esta vida cualquier aprendizaje es útil en el momento menos esperado o en el más esperado). Tal vez la oportunidad esté a la vuelta de la esquina o a una milla de mi casa o a millones de kilómetros, pero uno debe conseguir lo que se quiere, no en vano se termina una carrera universitaria, no en vano se adquieren conocimientos en el área laboral y personal.

Sin más que decir, dejo aquí mi reflexión NINI, o de desempleado, cómo gusten verlo.

Saludos,