lunes, 7 de noviembre de 2011

Sabinazo. Noviembre 02 2011


Una notita que escribimos Antonello y yo con respecto al Sabinazo, cuando regresábamos de Valle. :D!








Cuando se despertó no recordaba ni una palabra de la noche anterior, demasiadas preguntas rondaban en su cabeza, entonces el teléfono sonaba y no dejaba de hacer Ring Ring Ring, dijo Hola y Adiós, y el silencio sonó como un signo de interrogación, por las arrugas de su voz se filtró la decisión de partir a Valle de Bravo a ver al Sabina. Cómo es que hemos terminado en este guajolotero con el mejor dotado de los conductores suicidas. Toluca me atormenta, el DF me mata pero siempre hay un autobús que desemboca en Valle de Bravo.

Lo nuestro duro cuatro horas formandos debajo del sol, entre bohemias y alcohol.
Peor para el sol que se mete a las siete en la cuna del mar a roncar, mientras toda la banda se prepara para ver al Sabina. Y nos dieron las cinco, la seis y las siete, estamos desesperados de esperarte. Y sin embargo tu reinaste sobre el escenario junto con el Pancho Varona cuando ya confundíamos las estrellas con luces de Neón.

Ocupamos nuestra localidad y prestamos todos atención
que minutos después se levantó el telón.

La noche se transformo en Noches de Boda y Lunas de miel, y cada vez más tú cantabas y cada vez más nosotros coreábamos emocionados. Dibujando Dieguitos y Mafaldas en el aire, cantándole a la Chavela, algunos versos al amor y otros al desamor que valieron más que el oro del Perú.

Las amarguras no son amargas cuando las canta Chavela Vargas, y las remata el Flaco Sabina.


Yola / Antonello -
Saludos,




2 comentarios:

Cynthia dijo...

Te faltó hacer músculos de cinco a seis... o besarte es desatar un huracán... jeje.

¡abrazos! qué weno que te la pasaste sabroso con el ídem de Sabina ;)

Angel Benitez dijo...

Me gusta el ingenio,escribir sobre las cosas que te gustan en momentos precisos y de forma espontanea, bien!!!